La Importancia del Pasado

‘’Mi único tema es lo que ya no está

Y mi obsesión se llama lo perdido

Mi punzante estribillo es nunca más

Y sin embargo amo este cambio perpetuo

Este variar segundo tras segundo

Porque sin él lo que llamamos vida

Sería de piedra’’ (Pacheco, 1986)

     El objetivo principal que me propongo exponer, es transmitir  la importancia real que tiene recordar el pasado, en este caso me basaré en un personaje llamado Urbano Gómez, perteneciente al cuento Acuérdate, el cual es uno de los cuentos recopilados en una obra más amplia llamada: El Llano en Llamas escrito por Juan Rulfo.  Puesto que a lo largo del cuento podremos observar que se realiza un recorrido a lo largo de  su vida, mencionando a su vez otros personajes que fueron parte tanto de su círculo familiar, como: su padre Don Urbano, su madre apodada La Berenjena, su tío Fidencio, entre otros. Como de su círculo de amigos o conocidos entre los cuales estarían los dos sujetos que inician el relato, pero que a lo largo del texto no se aclara la identidad de estos, tal vez debido al estilo mágico que Rulfo emplea en sus escritos conduciendo al lector hacia un mundo inexplicable. 

Urbano, a pesar de su relevancia para la historia, es presentado como alguien que en última instancia no poseía grandes rasgos de simpatía, con el cual el ímpetu de los sujetos que tratan de recordar quién era él parece innecesario a primera vista.  

     El cuento inicia con dos sujetos, los cuales tratan de recordar a un excompañero  en común llamado Urbano Gómez. Estos sujetos, empiezan entonces a recorrer cada una de las memorias que abarcan a este individuo. Empezando por sus padres: su padre Don Urbano quién ya ha fallecido hace buen tiempo  y tuvo que sortear los estragos de la influenza y su madre apodada La Berenjena, cuya vida se cargó de infelicidad, debido a que se presenta como una persona inestable y que constantemente se metía en problemas, sin embargo el mayor defecto que se ve expuesto en el cuento y que la llevaría a una profunda desgracia era al parecer su promiscuidad lo que la llevaba a  quedar embarazada constantemente. Lo desafortunado es que cada hijo que ella traía al mundo moría, lo cual, la lleno de melancolía y la dejo en la ruina; muriendo al final  por causa de su último parto. Sobreviviendo de esta tragedia solo Urbano y su hermana Natalia.  

     Los dos sujetos luego tratan de hacer memoria de las pequeñas fechorías que este comete.
Señalando ‘’Nos vendía mangos verdes que se robaba del mango que estaba en el patio de la escuela y naranjas con chile que compraba en la portería a dos centavos y que luego nos las revendía a cinco’’ Rulfo, 1953, p (82). 

     Hasta este punto se puede resaltar primero, que a través de su vida Urbano fue víctima de infortunios, dejando tal vez ciertas marcas y dificultades, afectando su visión de las cosas, tornando su pensar en algo incomprensible para aquellos que no han pasado por las mismas circunstancias que él ha vivido. 

     Uno de los eventos en el pasado de Urbano a grandes rasgos de gran importancia para este y al parecer para los que lo presenciaron fue  el encuentro sexual que tuvo con su prima  La Arremangada cuando aún estaban en el colegio. Un hecho bochornoso que como se plantea en el texto fue lo suficientemente traumático para que un niño de esa edad se encuentre en una posición vulnerable emocionalmente.

     Exponiendo lo anterior podemos percibir una cadena de eventos que se han ido iniciando desde la niñez,  creando una secuencia de males en el pasado del personaje que van dejando ciertas marcas que tal vez inconscientemente ejercen pleno control y que conscientemente estás cosas pasan inadvertidas, más su efecto en el actuar puede ser de gran importancia, puesto que podrían llevar a acciones impulsivas con consecuencias graves. 

Dentro de los efectos psicológicos a corto o medio plazo se ha encontrado que los    episodios de abuso producen alteraciones en el desarrollo emocional y de la personalidad en el menor.
Diferentes estudios muestran el perfil del menor con experiencias de abuso como un niño inseguro, con baja autoestima y con dificultades en las relaciones sociales (Flynn, Cicchetti y Rogosch, 2014, pp. (2165-2175); Young y Widom, 2014, pp. (1369-1381)

     Continuando con la lectura del texto llegamos hasta una parte que revela un conflicto familiar intenso involucrando a Urbano Gómez y su tío Fidencio, el cual, se describe como  un punto de quiebre para Urbano, pues este decide marcharse del pueblo por unos años y al regresar ya no es el mismo que fue, su parte social parece ser la mayormente afectada. Culminando con el asesinato de su cuñado Nachito, según parece incitado por un arrebato de ira que Nachito provoco debido a una indiscreción de su parte ‘’ Al Nachito se le ocurrió ir a darle una serenata, ya de noche, poquito después de las ocho…’’ Rulfo, 1953, p (83). Fue algo violento que causo mucha confusión y alboroto terminando con la intervención de un tercero que no era ni siquiera habitante del pueblo. 

     La historia finaliza con la muerte de Urbano, la cual es relatada como una especie de final que él mismo escoge sin objeciones, dando a entender que este era el final que él esperaba y dejando a los dos sujetos que inician el relato en la misma posición con la que iniciaron, sin poder recordar quién era Urbano. Kierkegaard (1847) afirma ‘’Y después, poco a poco, a medida que el difunto se descompone, se va deshaciendo también el recuerdo entre los dedos, sin saber dónde fue a parar; uno se va liberando poco a poco de este arduo recuerdo’’

     A través del cuento podemos observar como hay una conexión entre las vidas de los dos sujetos que inician el relato y la vida de Urbano, como incluso ciertos hechos atroces y vergonzosos de la vida del personaje se ligan con ellos. Aun cuando no sabemos a ciencia cierta quienes son ellos, el pasado de este personaje los afecta arduamente sin razón aparente. Así pues, estos sujetos no pueden quedar sin la afectación que causo el personaje en ellos; construyendo para ellos un pasado el cual no podría ser el mismo si Urbano no hubiera existido, lo que a su vez los lleva a tener una comunicación del pasado que es la construcción de su historia y para el lector el ‘’todo’’ del relato de estos sujetos, puesto que sin este pasado estos no serían nada o no tendrían herramientas para construir tal historia. 

A lo largo de la historia podemos apreciar la importancia del pasado en la vida de las personas e incluso en la creación de una historia cultural, que ayuda a las personas a tener una identidad o al menos tener una base para construir una. Un claro ejemplo de la importancia del pasado para la construcción de una identidad son los pueblos conquistados del pasado, los cuales, eran incontrolables o incomprendidos para las nuevas potencias que llegaron, por lo cual, estás potencias siempre intentaron y en su gran mayoría lograron, al menos en ciertos aspectos, aculturizar o borrar aquel pasado que sirvió de asiento de estas poblaciones, tratando de insertar sus costumbres, para que estás sean lo que ellos necesitaban que sean, pues sin un pasado una persona no es nada y tiene el potencial de transformarse y dirigirse, en un afán de adaptación, hacia cualquier sendero que este pudiera emprender o  en el caso expuesto anteriormente adoptar costumbres, que eran desconocidas o incluso fantasiosas, como propias.  

Con esto en mente, podríamos llegar a una comprensión más profunda de la importancia que radica en el conocimiento y la preservación de nuestro pasado histórico y por qué alrededor del mundo observamos a todas estas naciones que a pesar de presentar un gran avance en ciertos aspectos, aún conmemoran fechas que en su pasado constituyen un punto angular en la construcción de lo que son en el presente. ’’ La Historia es la transmisión de un conocimiento al futuro’’ (Corretón, s.f)

Esto a gran detalle, pero a nivel individual este hecho es igual de importante.
Acerca de la relación psicológica que subyace en el pasado de una persona y su formación,  se destaca la teoría del apego que fue desarrollada debido a la discusión entre dos escuelas psicológicas de aquel entonces la psicoanalista y la conductista, la cual aún hace bastante presencia. En esta discusión se disminuía a la relación existente entre madre e hijo a la lactancia, siendo este factor el constructor de la relación o el choque que existiría entre un padre y su hijo desde el punto de la concepción. Sin embargo, no todos estaban de acuerdo  apareciendo en escena Harry F. Harlow, quien llevó a cabo lo que luego se conocería como: Los experimentos de privación materna o maternal usando como sujetos de prueba monos Rhesus. 

Esta situación se debía a que en aquel tiempo, el contacto con los niños o el sobre afecto físico no era algo bien recibido, destacándose conductistas como Jhon B. Watson, quien proponía un trato más formal con los infantes, en un intento de transformar la conducta de estos y hacerlos competentes para la vida adulta. 

Los experimentos de privación materna o maternal trataban de desmentir lo anterior, para esto Harry F. Harlow separo de sus madres a una serie de monos Rhesus  y los encerró en jaulas, en las cuales había dos madres postizas distintas, una proporcionaba el factor lactancia o la comida que se pregonaba era el fundamento pero con una superficie tosca, la otra no poseía el elemento de la comida pero si tenía una superficie cálida y suave. Descubriendo en sus experimentos que a pesar de que los monos se alimentaban de la madre que poseía el factor comida, pasaban la mayor parte del tiempo con la madre de superficie cálida buscando confort o abrigo, desmintiendo de esta manera que el apego o la relación existente entre la madre y su hijo se genera solo al satisfacer esta necesidad básica. 

El experimento fue variando, y se llegó a privar a los monos de sus madres durante el primer año de sus vidas reduciendo este tiempo progresivamente 9, 8 7…meses. Con lo cual descubrió que el efecto psicológico dentro de los primeros 100 días de vida de los monos era irreversible y estos no podrían integrarse, relacionarse, buscar pareja…nunca más quedando incapacitados para siempre. 

En el caso de los humanos se descubrió que el primer semestre de contacto fuera del útero de un bebé con su madre equivalía a las fases críticas para su desarrollo, teniendo consecuencias nefastas en la vida de una persona el descuido en este primer periodo de la vida, siendo imposible compensar la pérdida emocional en una edad adulta causando una serie de problemas que tendrán proyección en el futuro.  

Las personas que no habían podido formar un lazo de apego íntimo con sus madres durante sus primeros años eran incapaces de empatizar con los demás, porque no habían tenido la oportunidad de conectar emocionalmente con alguien durante la etapa en la que habían sido sensibles a este tipo de aprendizaje. Triglia, A. (s.f.)

       Con esto concluyo que, el pasado es parte vital de la historia y el desarrollo de una persona en diferentes ámbitos, ya que nos llevan a la reflexión o al ejercicio del pensamiento lo que nos ayuda a percibir los diferentes matices que envuelven la vida de una persona, y el hecho de que estos personajes quieran recordar a Urbano no es innecesario porque podría ser parte importante para el desarrollo de la historia de las personas que habitaban el pueblo en el cual acontecieron estos eventos, pues pertenece a su pasado y aunque  tal vez sea trágica y dolorosa para algunos, está en sus raíces y el efecto que causó sobre quienes presenciaron estos acontecimientos es irreversible. Esto las convierte en parte de aquellas experiencias que todas las personas deben padecer e indiferentemente que estas sean buenas o malas convienen ser valoradas, puesto que hacen parte de lo incontrolable de la vida, incluso desde la infancia se denota este efecto, contribuyendo a la creación de lo que podríamos decir sabiduría o experiencias que en un futuro nos podrían conducir a algo más. (Pitt, 2019)

¿Qués lo bueno y lo malo? acaso no son derivación el uno del otro, acaso no son combustible el uno para el otro.
En este ámbito, podría caber que en el fondo el origen del bien es opacar el mal, y en cuanto al mal su causa es aquella idealización de una idea del bien. Por lo cual, »yo», como hacedor del bien, lo defiendo bajo la idealización de una batalla contra el mal que el »otro» realiza, pero el »otro» no lo realiza bajo la misma interpretación de sus acciones como »yo’ en mi interpretación de los hechos las defino ; el »otro» se impulsa bajo la misma idealización por la cual »yo» presumo acometer.

Se podría tal vez asumir que la fuente, impulso o el impacto que nos impulsa al bien es el mal y la fuente, impulso o impacto del mal es el bien. Lo cual, es una tragedia en sí misma ya que no puedo impulsar alguna sin traicionarme a mí mismo, ya que en el fondo solo son interpretaciones de una unidad que asumo dividida en partes diferenciadas.

En momentos así, cuando todo está en silencio y lo inquietante deja de ser la excusa de cada mañana, es cuando realmente encuentro la paz. Todo lo demás, el abandono del sueño, aquellas dolencias materiales y las inmateriales, pierde su fuego ante la finitud de uno mismo, que antes se dejaba de lado o se ignoraba gracias al falso velo de inmortalidad.

Así que lentamente fluyes…
La felicidad pasa y se va con aquellos recuerdos que una vez fuerón más que eso, pero ahora ¿qué es la felicidad? he empezado a olvidar.

Solo debería seguir adelante…
Acaso debo cambiar aquello que fui para seguir, ¿qué tengo que cambiar entonces?
Todo se detiene, al menos para mí.
Los días pasan y pasan; llega el día, cae la noche y aun así no siento nada, ni el más mínimo momento me conmueve o me abruma.

Tengo que tratar… Se supone.
¿Tengo?
Me levanto de la cama y veo la luz que entra por aquella pequeña ventana que se oscurece y se opaca cada día por el polvo. Luego, me dirigió al espejo y no me gusta el reflejo de aquel espectro, no me gusta lo que veo.
Que fatiga me produce pensar que aquel sentimiento, aunque mío, me domine y nunca me deje.

Sí, el tiempo tal vez, el tiempo eventualmente…
Pero qué es lo real y qué es lo falso aquí, solo he conocido aquella pequeña ventana, he percibido aquel brillo opacado por el polvo y he visto durante todos estos años aquella aparición en el espejo.
Siempre ha sido así y tal vez siempre será así, es todo lo que conozco.

Debería lamentarme, debería afligirme, debería sentirlo…
Cada día cargo con aquel pañuelo empolvado, roto y sucio hasta el punto de la repugnancia.
Trato de limpiarlo pero es un problema, tal vez es un mayor problema que ellos traten por mí… Tal vez ya no es un pañuelo sino un problema.
Que confusión causa todo el ruido.

¿Por qué? no lo hay, ¿razón? no hay razón…
Después de todo, después de aquello…oh, he limpiado aquella ventana tantas veces que solo me queda despedirme, despedirme del polvo, despedirme de aquella luz que rosaba mi rostro y me llevaba al nuevo día y despedirme de la sombra que cada día, postrada ante mí, me lo pedía.

Siempre corriendo, esperando, pensando qué necesito para que sea o deje de ser.
Buscando o creyendo construir un camino que me conduzca a esa transformación.


Pero después de todo, el cristal esta destinado a romperse y no tiene una fecha especifica para aquel fatídico desenlace, no espera cambios, sucesos o concesiones… pasa.


Aún así, en aquellas madrugadas cuando la inmensidad del horizonte se cubre de aquellos colores amarillos, tonos naranjas… mientras las sombras de los arcos forman contornos propicios para enmarcar un momento.


Solo aquellos cuya alma se asombra y renueva, aun cuando no podrán repetirlo, son los únicos conscientes de su infinita magnificencia.


Mientras el resto pasa de largo, con el sol rozando aquellos rostros que siguen persiguiendo y pasan sin historia.

Mar.

Aparte del aparente displacer que causa el abatimiento,

el súbito subir y bajar de la marea.

Debes sentir y vivir esa tormenta, debes enfrentar las corrientes,

que aunque abrazadoras y artificiosamente interminables,

son la única vía segura hacia la total liberación,

hacia el descubrimiento del nuevo mundo,

hacia la calma,

que consigo trae la verdad o la libertad.

Julienne.

… Porque aunque mi autodeterminación me indica lo oportuno e inoportuno de quererte, no importa y colapsa. Debido a la impotencia de lo racional en este ámbito, pues yo no elegí fui elegido.

Y esta pasión surge sin control, causándome padecimiento.

Oh, ojalá pudiera controlarla y aceptar que nunca será más de lo que ya es, espectral.

Y puede que mi voluntad se haya roto, tal vez fui capaz de sobrellevar aquello que no se puede sobrepasar, pero estoy agotado, en materia y en alma, o conciencia.

Ya no puedo escapar de esa idea sobre aquello externo a mí que me tomó.

Oh, aquel pegamento inmaterial que con furioso coraje te impones ante el odio y la discordia.

Perderás… todo perecerá, como yo, como yo perdí.

Las Deidades.

Una mañana más, absurda y aburrida. Sin precedentes como cualquier otra, pero llena de expectativas y posibilidad, como todas las anteriores…
Abro mis ojos, reviso mis adornos y desempolvo mi calzado, tal vez sea preciso tomar un baño. Que acto tan insignificante a la vista de los dioses, a los cuales el cuidado es solo la concepción de una mente empobrecida por la decadencia y la mortandad.
Sin embargo, debo continuar con mi agotadora existencia, al menos mis ojos se alzan y alcanzan aquella luz, regalo de Apolo que apacigua la oscuridad del alma pero no la desesperación del corazón.
Amarga mi soledad es, incluso entre reyes me siento un esclavo y a pesar de que mi presencia incite una reverencia yo me inclinaría ante aquel inalcanzable objetivo de mi alma y de mi cuerpo.
Cronos apresura su huida y esto apresura mi decadencia. Debo atender aquellas distracciones del alma que solo justifican mi existencia entre mi estirpe, pues mi corazón sabe lo que anhela. Oh, aquella batalla entre Apolo y Dioniso nunca terminará.
Ahora pues, debo emprender mi viaje, ya han traído mi carruaje. Que exhaustiva tarea es el debatir con aquellos que son igual a tí, aunque solo en apariencia.
Pero… ¿qué veo en aquel arbolado?
La dama más hermosa, pura… no existen adjetivos o definiciones terrenales para describirla y aun así parece requerir de mi presencia.
Abrumado me encuentro y solo puedo seguir por la inconsolable necesidad de dejarme guiar por aquel pasmo.
¿Qué pasión se apoderó de mi voluntad?
Me encuentro atrapado por fuerzas y poderes que superan incluso mis sueños más enigmáticos.
En qué punto se concretó que un ser perecedero y podrido tenga que decidir si su destino debe regirse por fuerzas que aunque abrumadoras también son cautivadoras.
¿Cómo he de decidir esto?

Afrodita se acerca a Hera y Atenea, susurrando:
– No creía que un corazón tan insignificante me anhelara tanto.

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