¿Por qué?

¿Por qué sigo esperando aun cuando sé que no pasará?
Hay algo en mi voluntad que sobrepasa el entendimiento.
Puedo mentir y decir que no importa, la idea me satisface, tal vez me es suficiente… pero realmente me he aferrado a esos falsos infinitos. ¿Lo son? O solo soy yo de nuevo, hablando conmigo, sobre mí; tratando como cada uno de darle un significado a lo que me rodea. Convirtiéndome a mí mismo en un punto angular, en un libro de significado. Esperando que las cosas se guíen por esto como si ellas fueran parte de mí y no fueran los otros.


Pero si son indiferentes a mí ¿por qué me aferro a aquello que es externo a mí como si lo necesitara para existir?
Tal vez no soy el libro, tal vez soy el autor que a medida que se ve afectado por las cosas que lo superan reescribe el párrafo, una y otra vez, hasta que encuentra la manera de liberar carga de su existencia. Repitiendo el proceso porque creo que es lo único que se puede hacer con la carga. Y cuando ese final llegue, cuando el arduo trabajo termine… solo se  puede esperar tener suficiente soltura al momento de marcar ese punto final.

Puede que me aferre a esa, llamada por algunos, falsa esperanza porque en esta existencia que creemos controlar tal vez así es como se libera la carga, por contradictorio que sea, ya que todo sigue moviéndose y es imposible saber que se llevará o traerá la marea. Hay mucha incertidumbre y cosas ineludibles como el amargo de nuestros deseos, días o sueños.
Y aunque tal vez podamos cambiar lo que hacemos, abrirnos un poco más a este extenso territorio. Es difícil decir si podemos cambiar aquello que realmente queremos.

Así que ¿por qué?, podría dar mil interpretaciones pero solo eso serían. Ya que como todos me encierro por el lenguaje , pensamientos… partir de un punto para entender un párrafo no es fácil y de pendiendo del camino la dificultad es mayor o menor.

En síntesis, no tengo repuesta solo sigo esperando, me sigo aferrando. Tratando de llegar a ese punto en el cual mis hombros descansen y se liberen del peso. Y lo único seguro es terminar este viaje, el peso que descargaré… me abruma pensarlo.

Mi primera entrada de blog

¿Qué hacer?

¿Qué hacer cuando no se qué hacer?
Te miré, te miro, te hablé, te hablo.

¿Qué hacer cuando todo esta hecho?
Nunca lo dijiste o no lo adivine.

¿Qué hacer para rehacer lo deshecho?
Te seguí, te rogué, mis ojos palidecieron una vez más.
Me convertí en aquello que repudiaba.

¿Qué hacer cuando no puedes buscar más?
No respondiste, ni siquiera me inquietaste.

¿Qué hacer cuando no puedes hacer nada?
Ya todo esta hecho, y aunque para mí este deshecho, no puedo rehacerlo

Nada puedo hacer.

Acabo de empezar a escribir este nuevo blog. Estaré publicando nuevas entradas cada vez que las encuentre. Suscríbete a continuación si deseas recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.

Presentación.

Hola, no se quién pueda estar leyendo esto y en tu caso no sabes quién lo esta escribiendo. En este punto ya compartimos una duda. Y exactamente eso es lo que me motivo a crear este blog, compartir las dudas que tengo y que tal vez algunos compartimos en diferentes aspectos de nuestra aparente larga vida.

Espero que la gente que encuentre este blog trate siempre de ver las cosas que a simple vista no son aparentes, que no se derrumben por la duda pero no se queden con lo que todos dan por hecho.

Asì empieza este nuevo proyecto para mi, ya veremos como continua.

Una pequeña advertencia, siempre he sido conocido por mezclar las palabras porque para mí es solo fluir con el momento. Tal vez ese sea uno de los problemas pensar demasiado y tratar de controlar algo que nos supera.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar